Los accidentes relacionados con camiones tienden a ser objeto de la liquidación del seguro con mayor frecuencia que los accidentes automovilísticos. Debido al gran tamaño de los camiones, se causen daños y lesiones significativas, por lo que los agraviados tienen derecho a recibir una indemnización.

Sin embargo, este procedimiento suele ser complicado, por lo que necesita ser asistido por un abogado de daños personales con experiencia, el cual se encargará de recabar la evidencia, y demostrar los distintos elementos del caso. En Orange County Personal Injury Attorney, nuestros competentes abogados lo asistirán durante todo el procedimiento para que así logre el resultado que merece.

¿Cuáles son sus elementos?

Al igual que en la mayoría de casos de daños personales relacionados con accidentes automovilísticos, la culpa en los accidentes de camiones se determina según la negligencia. En este sentido, se entiende que un individuo actúa negligentemente cuando incurre en una conducta descuidada o irracional que le causa una lesión o daño a otra persona. Esta negligencia puede materializarse al abstenerse de actuar de cierta forma, o al hacer algo indebido.

Para ganar su caso, se deben demostrar los elementos de la negligencia, los cuales son los siguientes:

  • El responsable debía cumplir un deber de cuidado.
  • El responsable incumplió dicho deber de cuidado.
  • Tal incumplimiento le causó lesiones.
  • Sus lesiones provocaron daños.
  1. Deber de cuidado. En el estado de California, este deber surge cuando la ley reconoce un vínculo entre el demandante y el demandado, en virtud del cual requiere que el demandado actúe de cierta forma, generalmente cumpliendo con un estándar de cuidado hacia el demandante.

Asimismo, la ley requiere que los automovilistas tengan un cuidado razonable en todo momento para evitar ocasionar daños a los demás usuarios de la vía. Para lograrlo, la ley de California establece ciertos requisitos que deben cumplir. Si el conductor del camión incumple alguno de ellos, se determinará que ha quebrantado el deber de cuidado.

  • Manejar el camión a una velocidad prudente. Se requiere que todos los conductores mantengan una velocidad discreta y razonable. Un individuo que maneje un camión a una velocidad excesiva está actuando negligentemente, especialmente si las condiciones climáticas o viales, la visibilidad, o el tráfico, son desfavorables.

Incluso conducir al límite de velocidad legal puede ser negligente si existen condiciones climáticas adversas, o alguna circunstancia que requiere cuidado, como conducir cerca de un área donde frecuentemente cruzan niños o la visibilidad es deficiente.

  • Mantener el control del camión. El conductor del camión debe tenerlo bajo control en todo momento, con la finalidad de que pueda detenerse a tiempo si surge un imprevisto. Por lo que se determinará que existió negligencia si el camión se sale de control sin razón aparente. Por ejemplo, si este abandona la carretera o se vuelca repentinamente.
  • Realizar mantenimiento al equipo. El conductor debe mantener el camión en condiciones óptimas y seguras de funcionamiento, por lo que ninguna de sus piezas debe estar defectuosa.
  • Mantenerse alerta. Todos los conductores deben estar atentos a cualquier situación de peligro que pueda presentarse en la vía, señales de tránsito, peatones, ciclistas, y otros vehículos. En este sentido, se considera que el conductor debe prestar atención a todo aquello que observaría un individuo que aplique un nivel de cuidado razonable en las mismas circunstancias.
  1. Incumplimiento del deber de cuidado. El juez evaluará si el responsable incumplió el deber de cuidado al actuar o abstenerse de actuar de la forma en que un individuo razonablemente prudente lo haría en una circunstancia parecida. Asimismo, este constituye un estándar legal que representa cómo un individuo promedio y responsable actuaría en una situación concreta.

Si conforme a este estándar se determina que tal individuo responsable hubiese estado consciente de que su conducta era capaz de herir a otra persona, y que este tenía la posibilidad de actuar de manera diferente a la forma en que actuó el demandado, se determinará que el conductor del camión fue negligente.

Ahora bien, los conductores de camiones pueden incumplir el deber de cuidado de cualquiera de las siguientes formas:

  • No respetar las horas de servicio. Debido a que es más probable que el conductor de un camión cause un accidente si se siente cansado o somnoliento, la Administración Federal de Seguridad de Autotransportes (FMCSA) impuso un límite a las horas de servicio, con la finalidad de regular el periodo durante el cual un conductor puede manejar sin tomar un descanso. Esto depende de si el camión está transportando pasajeros o mercancía, y el horario del conductor. A continuación, conoceremos en qué consiste.
  • Aquellos conductores que transporten bienes pueden trabajar durante un máximo de 11 horas, debiendo tener 10 horas de descanso. Mientras que, aquellos que transporten pasajeros pueden conducir hasta un máximo de 10 horas, debiendo descansar por 8 horas.
  • Los conductores que transporten bienes no pueden manejar por más de 14 horas tras recibir 10 horas de descanso. Por su parte, los conductores que transporten pasajeros pueden conducir por un máximo de 15 horas luego de las 8 horas de descanso. Cabe destacar que este periodo fuera de servicio no puede exceder las 14 horas.
  • El conductor no debe manejar el camión por más de 70 horas luego de 8 días de trabajo, o por más de 60 horas luego de siete días consecutivos de trabajo.

Adicionalmente, la FMCSA establece que el conductor del camión debe tomar un descanso dentro del vehículo luego de conducir por una gran cantidad de horas.

Si el conductor quebranta estas normas relativas a las horas de servicio, es probable que conduzca estando cansado y ocasione una colisión. Por otra parte, si la empresa de camiones alienta a sus empleados a quebrantar tal regulación al ofrecerles incentivos, tales como bonos por llegar al destino más rápido, es posible que sea responsabilizada por el accidente.

  • Límite de peso del camión. El tamaño de los camiones es considerable en comparación al de los demás vehículos. Por lo tanto, las colisiones que involucran camiones y automóviles generalmente causan lesiones graves a los ocupantes de los vehículos más pequeños, o incluso la muerte de los mismos. Como consecuencia, se ilegalizó la conducción de un vehículo que pesaba más de 80.000 libras en el estado de California. Adicionalmente, 20.000 es el límite legal de peso bruto que puede haber en un solo eje del vehículo.

La importancia de esta regulación radica en que entre más grande sea un vehículo, más difícil será manejar de forma segura. Por lo cual, si el conductor de un camión quebranta este límite, incrementa la probabilidad de que se produzca una falla mecánica o pierda el control del camión.

  • Uso del celular. Enviar mensajes de texto mientras se conduce es una causa frecuente de accidentes. De conformidad con la Asociación Automovilística Estadounidense (AAA), enviar mensajes de texto puede distraer al conductor, provocando que este no se concentre en la vía.

En el estado de California, existen tres leyes que prohíben el uso de los celulares al conducir. Si una persona resulta herida en un accidente de camión causado por un conductor distraído, puede reclamar una indemnización por daños personales.

  1. La causalidad. Este elemento requiere que demuestre que la negligencia del culpable fue la causa de sus lesiones. Asimismo, aunque el conductor del camión haya actuado negligentemente, usted únicamente estará facultado para recibir la indemnización si tal negligencia le causó las lesiones.

Adicionalmente, este elemento requiere que se demuestre que el responsable pudo haber previsto razonablemente, que su conducta era capaz de herir a alguien más. Es por esto que si era poco probable o impredecible que la conducta del conductor causaría tal daño, este no será declarado responsable.

¿Qué clase de lesiones pueden resultar del accidente?

Los camiones son de 20 a 30 veces más pesados que los vehículos de pasajeros. Además, la mayoría de los automovilistas pasan una gran cantidad de horas en la vía, por lo que pueden encontrarse cansados y manejar en condiciones inadecuadas. Generalmente, estos factores conducen a que se produzca una situación peligrosa para los ocupantes del camión, otros conductores, motociclistas, o peatones.

A continuación, explicaremos las lesiones más comunes que derivan de los accidentes de esta naturaleza.

  • Daños en la cabeza y cuello. Las lesiones en el cuello y la cabeza tras el accidente pueden provocar un dolor intenso y debilitante. Además, estas son difíciles de diagnosticar y tratar.

Debido a que el cuello y la columna cervical tienen ligamentos y huesos frágiles, al realizar un movimiento brusco con el impacto, pueden producirse lesiones de disco, dislocación, o latigazo cervical. Generalmente, estas lesiones no se manifiestan inmediatamente, pero es posible que sienta dolor días después del accidente. Según la gravedad de las lesiones, en algunos casos el paciente no puede trabajar durante cierto periodo.

  • Fracturas o heridas. Es posible que haya sufrido moretones y heridas leves como resultado de la colisión. Aunque piense que estas se curan fácilmente por no ser tan graves como otras lesiones, es fundamental que un médico las atienda, ya que pueden convertirse en lesiones permanentes.

Generalmente, las heridas ocurren debido al contacto con vidrios rotos, metal afilado, o una sustancia peligrosa que se encontraba en el vehículo, la cual se derramó encima de usted cuando ocurrió la colisión. Este tipo de heridas en algunas ocasiones pueden provocar cicatrices que desfiguran, o infecciones que derivan en la muerte.

Por otro lado, el impacto de la colisión puede provocarle fracturas en los huesos, las cuales suelen ser muy dolorosas y requieren un extenso tratamiento.

  • Amputación. En algunas ocasiones se produce durante el accidente de camión, mientras que, en otras, ocurre cuando el daño del tejido o los nervios de la extremidad (como una pierna o un pie) es grave y requiere amputación quirúrgica.

Debido a que los amputados deben aprender nuevamente a realizar todas las actividades que acostumbraban sin esta parte de su cuerpo, sus vidas cambiarán drásticamente.

  • Lesiones internas. En algunas ocasiones las víctimas de los accidentes de esta naturaleza sufren lesiones internas. Aunque las bolsas de aire tienen el propósito de protegerlo, su fuerza puede ocasionar un traumatismo abdominal, del cual deriven daños en el bazo, el páncreas, los riñones, la vejiga, o el hígado.

Además, las lesiones en las costillas y el torso ocurren frecuentemente en este tipo de colisiones. Aunque estas no son lesiones internas, son capaces de lesionar los órganos vitales que los rodean. Por ejemplo, las costillas fracturadas pueden perforar sus pulmones.

  • Aunque todos los vehículos pueden provocar un incendio, los camiones implican un riesgo mayor. En este caso, la explosión puede deberse al transporte de sustancias inflamables o tóxicas, el gran tamaño del depósito de combustible del camión, o fallas en el sistema eléctrico del mismo.

De esto pueden derivar quemaduras de distintos grados, las cuales son las siguientes:

  • Una quemadura de primer grado, la cual no es grave y puede curarse sin necesidad de intervención médica.
  • Una quemadura de segundo grado, la cual puede provocar dolor y ampollas en la dermis y epidermis. Estas requieren atención médica.
  • Una quemadura de tercer grado que puede causar tejidos muertos, daño en los nervios, y cicatrices. Estas requieren un tratamiento extenso y cirugía.

  • Daños en la médula Este tipo de lesiones pueden ocasionar parálisis total, parcial, o temporal del torso o la parte inferior del cuerpo. Debido a que la medula espinal transmite mensajes entre el cerebro y distintas partes del cuerpo, si sufre esta lesión, el tratamiento durará un tiempo considerable. Además, deberá someterse a procedimientos quirúrgicos, fisioterapia, y utilizar dispositivos adaptativos. En algunos casos, la lesión provoca una discapacidad permanente.
  • Lesiones cerebrales traumáticas. Esta es una de las causas principales de discapacidad y muerte. De conformidad con el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), aproximadamente 155 personas murieron diariamente debido a este tipo de lesión en el año 2014.

Estas ocurren cuando un trauma repentino hace que la cabeza se sacuda violentamente, o atraviese un objeto, provocando un daño a su cerebro o cráneo. Dependiendo de la fuerza del impacto, la lesión puede ser leve o grave; produciendo inflamación, hematomas, o incluso una fractura de cráneo, hernia cerebral, o la muerte del agraviado.

Entre los síntomas que puede experimentar si sufre una lesión cerebral, se encuentran la pérdida de memoria, confusión, dolor de cabeza, convulsiones, náuseas y vómitos, falta de coordinación, entumecimiento y debilidad en las extremidades, dolor o inflamación en el área afectada, además de problemas de la visión o el habla.

Es importante que inmediatamente después del accidente sea evaluado por un médico y no espere que estos síntomas se manifiesten, de manera que pueda descartar que haya sufrido daños internos con una radiografía o resonancia magnética del cerebro.

  1. Daños. El último elemento de la negligencia consiste en los daños derivados de las lesiones, ya sean económicos o no económicos. En este sentido, el agraviado será resarcido por los siguientes gastos:
  • Gastos médicos que deriven de las lesiones sufridas. El responsable debe indemnizarlo por todos los gastos médicos en los que ha incurrido o deberá incurrir en el futuro debido a las lesiones, los cuales incluyen el costo total del tratamiento recibido, los suministros médicos, medicamentos, hospitalización, fisioterapia, dispositivos adaptativos como sillas de ruedas, y los gastos de transporte para acudir a la consulta médica.

Es recomendable que busque atención médica inmediatamente luego del accidente, ya que el ajustador de seguros buscará motivos para ofrecer un monto de indemnización bajo o rechazar su solicitud. Si se retrasa, este puede alegar que sus lesiones no eran graves o no fueron causadas por el accidente.

Por otra parte, es fundamental que anote todos los detalles concernientes a sus citas médicas y los tratamientos recibidos, y conserve todos los recibos de los pagos relacionados. También debe pedir a su médico una copia de los informes médicos, incluyendo todos los exámenes realizados, como radiografías y resonancias magnéticas.

  • Salarios perdidos. Es posible que tenga que ausentarse del trabajo mientras se recupera de las lesiones, por lo que deberá ser indemnizado por la pérdida de los salarios y otros pagos que resulten de ello. Esto incluye el pago por horas extraordinarias, bonos, y comisiones. Si sus lesiones le impiden trabajar permanentemente, también debe ser resarcido por perder las ganancias futuras.

La mejor forma de demostrar los ingresos perdidos es obteniendo evidencias de su empleador, el cual puede elaborar una carta para certificarlo. Esta deberá incluir el periodo durante el cual estuvo empleado, la cantidad de horas que trabajaba semanalmente, los detalles de la estructura de bonos, el número de horas o días que faltó al trabajo, los beneficios perdidos durante dicho periodo, su salario, y el pago que recibía por horas extraordinarias.

  • Sufrimiento y dolor. Forma parte de los daños no económicos. Debido a que es subjetivo y es difícil vincularlo a un valor económico, la mejor forma de probarlo es presentando evidencias objetivas tales como; radiografías, informes médicos, fotografías de las lesiones y los daños a la propiedad, vídeos de su nivel de actividad física antes y después del accidente, los testimonios de sus seres queridos, y los testimonios de expertos.

Es importante destacar, que no se requiere que haya sufrido lesiones físicas para recibir la indemnización por este daño. Sin embargo, es más probable que este se le conceda si el accidente le produjo lesiones corporales, sus gastos médicos son altos, su recuperación fue difícil o se prolongó, o las lesiones le causaron un desfiguramiento permanente o la pérdida de una función del cuerpo a largo plazo.

¿Cómo se demuestra este daño?

Algunas compañías aseguradoras utilizan una fórmula para estimar el monto de la indemnización, por lo que este puede variar significativamente. Sin embargo, el valor total de la indemnización que reciba dependerá de lo siguiente:

  • La gravedad de sus lesiones.
  • Las pérdidas económicas.
  • Las evidencias presentadas.
  • La competencia y experiencia de su abogado.
  • La cantidad que la compañía aseguradora o el demandado estén dispuestos a pagar para combatir su reclamo.

¿Quiénes no pueden reclamar este daño?

El artículo 3333.4 del Código Civil, limita quiénes están facultados para ser resarcidos por los daños no económicos, estableciendo que, si ha sido condenado por un DUI o es un conductor sin seguro, no puede ser indemnizado por los daños no económicos. Mientras que, si es el propietario de un vehículo sin seguro, no puede recibir el resarcimiento por los daños no económicos, a menos que un conductor ebrio haya causado el accidente.

  • Muerte por negligencia. Los familiares de las personas que hayan muerto como consecuencia del accidente pueden interponer una demanda específica para reclamar un resarcimiento por su pérdida. Esto incluye a los miembros de su familia inmediata como sus hijos y cónyuge, además de sus abuelos, hermanos, pareja doméstica, y personas a las cuales dicho fallecimiento les perjudica económicamente.
  • Pérdida de consorcio. Su propósito es resarcir a sus seres queridos por perder la relación con la víctima del accidente, o por no poder disfrutar de algunos aspectos de la misma debido a las lesiones sufridas por esta.
  • Daño moral. Si el accidente le afectó psicológicamente, provocándole ansiedad, estrés, depresión, o dolor emocional, puede reclamar un resarcimiento por este daño, el cual puede ser demostrado con un diagnóstico de trastorno de estrés postraumático o informes psiquiátricos.
  • Daños punitivos. Si logra demostrar que el responsable actuó con malicia, tendrá derecho a recibir el pago de los daños punitivos. Estos no tienen el propósito de indemnizar por sus pérdidas, sino de castigar al responsable por actuar indebidamente, y disuadir a otras personas de actuar de manera similar en el futuro.

Aunque no existe una regla específica para determinar el monto total de los mismos, el juez lo estimará conforme a las circunstancias específicas del caso.

¿Cómo contactar abogados de daños personales que estén cerca de mí?

Independientemente de los detalles de su caso, nuestro equipo de competentes abogados entiende que este proceso puede ser frustrante, por lo que le brindarán la asesoría y asistencia necesaria durante las negociaciones con la compañía aseguradora, o lo representarán durante el procedimiento judicial, para lograr que reciba una indemnización justa.

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